Yo estaba en la etapa más profunda de depresión, alegando a mi derecho a suicidio y tratando de cometerlo mientras la cobardía me quitaba la bolsa de la cabeza. Yo sentía que nada tenía sentido, que estaba enterrada en vida y un infierno o el limbo de la idiotez carcomía mis entrañas. Yo estaba pidiendo ayuda a gritos, pero todos se alejaban…
Yo le suplique al hombre que amaba que se quedara y el solo me dijo “Vos lo que tenes es una enfermedad y se llama ciclotimia”. Se fue. Y ahí me quede, llorando enfrente de una computadora, en un salón vacio, con un diagnostico mental que no necesitaba y maldiciéndome mil veces por no poder aparentar ser feliz para que el siguiera enamorado de mi.
¿Qué fue lo mejor? Cuando el regreso y dijo que las ciclotímicas somos hermosas.
4 comentarios
Mayo 1, 2008 a las 3:51 pm
Yo también debería poner una categoría que se llame así, “mi argentino”.
Be happy.
Mayo 2, 2008 a las 1:27 pm
Me encantó el relato.
Saludos
Mayo 2, 2008 a las 2:35 pm
claro, el tema es que son hermosas pero no todo el tiempo
Mayo 2, 2008 a las 6:37 pm
M!: El deber es algo que el ser humano descartada a los segundos de haberlo pensado.
Maria: Me alegra que te gustara. Saludos.
Horacio: Si, lo se, pero el me ama como soy.