¿Se puede sonreir en el abismo?

Cuándo la que da es la que menos obtiene y el que nada da es el mas satisfecho… Si se limita antes de comenzar… Y se da la respuesta incluso antes de conocer la pregunta… Si no se olvida un nombre y una voz… Si no sabes si un recuerdo es verdadero o es producto de una imaginación retorcida y enferma… Y captas la hipocresía que te embarga y que tu creas…

¿Se puede sonreír en el abismo?

Itzia… ¿Sabes sonreír?

Che

 -Hola
-Hola, que tal?
-Uniéndome a la moda y hablando sobre el che
-Es triste que la palabra moda y Che, deban ir en la misma frase
-Es más triste que la palabra Che se diga gracias a la moda
-También

DIARIOS DE MOTOCICLETA

Estaba sentada en el sexto asiento de la última fila, la película ya la había visto antes y sabía perfectamente cómo iba a terminar, nada era distinto por verla una segunda vez, el Che Guevara no es mi revolucionario preferido ya que estoy en contra de sus ideales no lo considero un héroe o un libertador pero tampoco un asesino, cayendo en la paradoja de que “Diarios de motocicleta” forma parte de mi colección de películas preferidas.

Algo cambio y me ayudo a ver las cosas desde otra perspectiva, el verdadero Alberto Granada aparecía en el último tramo de la película en un acercamiento hacia su rostro lleno de arrugas y melancolía, pensaba como este hombre se puede jactar ahora años después de haber conocido y ser amigo de una figura que hoy por hoy es presa de furor admiración por parte de jóvenes y adultos idealistas, el puede presumir que estuvo a su lado. ¿De qué le sirve esto? ¿De qué le sirven los recuerdos? Si su amigo murió de la forma, que todos sabemos, el no deseaba.

Había un silencio expectante en el salón, pero alguien se rio en la última toma, alguien se rio e hizo burla de que el anciano seguía ahí no por mera publicidad cinematográfica o patético final sentimentalista y conmovedor, sino porque esperaba en un sueño, estrechar de nuevo la mano de su amigo y preguntarle porque demoro tanto… Fue una risa muy cruel… Fue una risa que hizo, perdiera el hilo de la historia…

Comprendí que el mundo no es de quien esté bien o este mal, que no importa cuando te aíslas o que tan social seas, no importa ser pedante o humilde, ni siquiera es cuestión de géneros… Lo verdaderamente trascendente es dejar de ser uno y comenzar a ser el otro, para ver que todos a su manera tienen un poco de razón, que los sufrimientos merecen la pena y que el amor es el mismo aquí o a cientos de kilómetros de distancia.

Viajaba por viajar, había formulado el plan con un amigo desde hacía años… ¿Su meta? Divertirse, convertirse en embajadores sexuales de la Argentina en cualquier punto al que llegaran y hubiera mujeres de materia dispuesta, conocer y llegar a Venezuela para celebrar el cumpleaños ficticio de un científico vagabundo declarado.

Algo fallo “La Poderosa” se convirtió en “La difunta” y obligo a nuestros dos aventureros necio a recorrer un trayecto humanamente imposible, al menos para quien no está acostumbrado, sintieron el cansancio y las heridas combinada con fatiga en sus pies, la labia ya no era tan productiva y cada vez era menos creíble, el futuro revolucionario se vio en la necesidad de vomitar, sudar y sentir un exilio del cuerpo después de haber entrado a un agua casi congelada para poder conseguir la cena.

Escucho como una pareja de comunistas habían sido despojados de unas tierras áridas y secas, provenientes de su familia, a causa del “progreso” y como por su convicción política y económica varios de sus amigos desaparecían de forma misteriosa.

Sintió el sudor de un campesino quemado por el sol, que iba caminando a producir dinero para poder alimentar a su familia de cinco hijos, oyó la idiosincrasia de una mujer artesana e indígena que creía estar en el medio de una sociedad consumidora a crédito y egoísta de contado, durmió junto a cerdos y viajo en excremento de vaca… Sufrió el desprecio de una familia burócrata y capitalista, por no tener un doble apellido ni una cuenta de cheques, perdió a la mujer a la que amaba porque esta no soportaba verlo pobre a él y a ella privada de sus privilegios… ¿Qué motivación tenia para ayudar a los pobres? Su conciencia.

Muchas personas se abren paso, gracias a un intelectualismo fingido o una prepotencia educada, en cambio Ernesto Guevara se gana la confianza de las personas siendo el mismo, con una humildad y honestidad que casi se creen utópicas, un rasgo reflexivo altamente acertado, un arma en la mano y una paciencia, que creo en muchas ocasiones fue maquilada.

Se desprendió de quince dólares que lejos de tener un valor monetario adquirían cada vez más uno económico y sentimental, compadeció de una forma sublime a una mujer postrada en su lecho cuya mirada era de vergüenza y la del Che de misericordia, nado metros y se expuso a morir solo por festejar su cumpleaños con personas enfermas de lepra que le demostraron que siempre lo último que debe de morir es la fe y la confianza en los demás, personas que le mostraban que se puede ser feliz en las condiciones mas inhóspitas si se tiene voluntad y certeza en un mañana.

Si bien no es mi tema preferido en la sobremesa, su vida es digna de leerse mil veces y de oírse cuantas veces sea necesaria hasta comprender que tuvo un porque muy valioso, una determinación envidiable y mantenía la cara erguida después de reprochar un sistema imperialista. Su amor hacia lo que creía, no se puede reflejar en 120 minutos de actuaciones galardonadas en Cannes y de música premiada con un Oscar, su amor se comprende pequeñas y valiosas acciones, cometió errores y obtuvo aciertos como cualquier persona, tiene adeptos como Carlos Violante y Silvia Rabago y tiene a otros como yo, que aun en contra de su voluntad lloran una muerte injusta y repiten al unisonó “¡Grande eres, Che”!

Semana Laboral I

ESTA ES UNA HISTORIA.

José, es el encargado de repostería en la panadería de Soriana Ampliación, es moreno, no muy alto, sus huesos sobresalen de su piel y tiene a lo mucho 25 años, tiene una sonrisa en el rostro que desentona y contrasta con su mirada pálida, está casado con una mujer posesiva y abruman te pero que es la madre de sus dos hijos. Su sueldo depende de la cantidad de pasteles y galletas que pueda amasar, engrasar y decorar a la semana. Es el prototipo de ciudadano sin terminar sus estudios, servidor del ejército y hombre que subsiste de su empleo.

Su actual esposa, tiene 19 años, se caso para escapar de su realidad, pero cuando se dio cuenta de que no era amor lo que había de por medio, se amargo y decidió que nadie que viviera bajo su mismo techo, podría tener un signo de felicidad, al menos no uno muy duradero. Su esposo es el que mantiene la casa, ella no está obligada a trabajar ni quiere hacerlo, solo tiende la mano, hace reproches y obtiene lo que quiere. Tiene dos hijos y su familia le recalca a diario, que ha sido afortunada al encontrar a alguien que la quiera y la respete, que tiene que valorar esas cualidades, que ya no son nada fáciles de encontrar. Es el prototipo de cualquier empresa primermundista, enfocada en la globalización.

Itzia, es una estudiante de 16 años del Instituto Cultural Tampico, de complexión gruesa, morena y con un toque de pedantería y arrogancia, que ella no ve en si misma pero que los demás se lo recuerdan a diario. Es lo que quiere ser. Da si recibe, y sonríe pocas veces con sinceridad, todas las demás es una burla silenciosa de ella hacia la sociedad. Es el prototipo de la libertad y derechos de los trabajadores(Utopicamente).

José le dijo a Itzia que era hermosa (habrá que agregar que el hombre tiene buenos gustos) y que era cualquier hombre se podría enamorar de ella (habrá que agregar que el hombre en si es inteligente). En resumen, y para no hacer la historia más larga, pues son las 2 de la mañana, a José le gusto Itzia (De escritora de suspenso no funciono, eso seguro).

José esta atenido a su esposa, su esposa esta atenida a su rencor, sus hijos están atenidos a él e Itzia esta atenida a los libros. José no puede proclamar abiertamente su atracción hacia la muchacha que estaba haciendo su semana laboral, una porque todos se burlarían, dos porque de hacerlo le daría motivos a su esposa para que le reprochara infidelidad y tres, porque sabe que no es correspondido.

¿Cómo puede proclamar que merece libertad y derecho, si puede quedar desempleado por eso? ¿Cómo buscar algo mejor, si en esa búsqueda puede perder a lo que más quiere? ¿Cómo no sentirse frustrado al saber que había algo mejor de lo que ahora tiene? ¿Cómo explicarle que toda su vida, dependerá de un sueldo y que cuando aparezca alguien mejor, será remplazado como si nada? ¿Como puede sonreir si hace 9 meses que no le hace el amor a su esposa y hace 3 que sospecha que esta lo engaña?