Che

 -Hola
-Hola, que tal?
-Uniéndome a la moda y hablando sobre el che
-Es triste que la palabra moda y Che, deban ir en la misma frase
-Es más triste que la palabra Che se diga gracias a la moda
-También

DIARIOS DE MOTOCICLETA

Estaba sentada en el sexto asiento de la última fila, la película ya la había visto antes y sabía perfectamente cómo iba a terminar, nada era distinto por verla una segunda vez, el Che Guevara no es mi revolucionario preferido ya que estoy en contra de sus ideales no lo considero un héroe o un libertador pero tampoco un asesino, cayendo en la paradoja de que “Diarios de motocicleta” forma parte de mi colección de películas preferidas.

Algo cambio y me ayudo a ver las cosas desde otra perspectiva, el verdadero Alberto Granada aparecía en el último tramo de la película en un acercamiento hacia su rostro lleno de arrugas y melancolía, pensaba como este hombre se puede jactar ahora años después de haber conocido y ser amigo de una figura que hoy por hoy es presa de furor admiración por parte de jóvenes y adultos idealistas, el puede presumir que estuvo a su lado. ¿De qué le sirve esto? ¿De qué le sirven los recuerdos? Si su amigo murió de la forma, que todos sabemos, el no deseaba.

Había un silencio expectante en el salón, pero alguien se rio en la última toma, alguien se rio e hizo burla de que el anciano seguía ahí no por mera publicidad cinematográfica o patético final sentimentalista y conmovedor, sino porque esperaba en un sueño, estrechar de nuevo la mano de su amigo y preguntarle porque demoro tanto… Fue una risa muy cruel… Fue una risa que hizo, perdiera el hilo de la historia…

Comprendí que el mundo no es de quien esté bien o este mal, que no importa cuando te aíslas o que tan social seas, no importa ser pedante o humilde, ni siquiera es cuestión de géneros… Lo verdaderamente trascendente es dejar de ser uno y comenzar a ser el otro, para ver que todos a su manera tienen un poco de razón, que los sufrimientos merecen la pena y que el amor es el mismo aquí o a cientos de kilómetros de distancia.

Viajaba por viajar, había formulado el plan con un amigo desde hacía años… ¿Su meta? Divertirse, convertirse en embajadores sexuales de la Argentina en cualquier punto al que llegaran y hubiera mujeres de materia dispuesta, conocer y llegar a Venezuela para celebrar el cumpleaños ficticio de un científico vagabundo declarado.

Algo fallo “La Poderosa” se convirtió en “La difunta” y obligo a nuestros dos aventureros necio a recorrer un trayecto humanamente imposible, al menos para quien no está acostumbrado, sintieron el cansancio y las heridas combinada con fatiga en sus pies, la labia ya no era tan productiva y cada vez era menos creíble, el futuro revolucionario se vio en la necesidad de vomitar, sudar y sentir un exilio del cuerpo después de haber entrado a un agua casi congelada para poder conseguir la cena.

Escucho como una pareja de comunistas habían sido despojados de unas tierras áridas y secas, provenientes de su familia, a causa del “progreso” y como por su convicción política y económica varios de sus amigos desaparecían de forma misteriosa.

Sintió el sudor de un campesino quemado por el sol, que iba caminando a producir dinero para poder alimentar a su familia de cinco hijos, oyó la idiosincrasia de una mujer artesana e indígena que creía estar en el medio de una sociedad consumidora a crédito y egoísta de contado, durmió junto a cerdos y viajo en excremento de vaca… Sufrió el desprecio de una familia burócrata y capitalista, por no tener un doble apellido ni una cuenta de cheques, perdió a la mujer a la que amaba porque esta no soportaba verlo pobre a él y a ella privada de sus privilegios… ¿Qué motivación tenia para ayudar a los pobres? Su conciencia.

Muchas personas se abren paso, gracias a un intelectualismo fingido o una prepotencia educada, en cambio Ernesto Guevara se gana la confianza de las personas siendo el mismo, con una humildad y honestidad que casi se creen utópicas, un rasgo reflexivo altamente acertado, un arma en la mano y una paciencia, que creo en muchas ocasiones fue maquilada.

Se desprendió de quince dólares que lejos de tener un valor monetario adquirían cada vez más uno económico y sentimental, compadeció de una forma sublime a una mujer postrada en su lecho cuya mirada era de vergüenza y la del Che de misericordia, nado metros y se expuso a morir solo por festejar su cumpleaños con personas enfermas de lepra que le demostraron que siempre lo último que debe de morir es la fe y la confianza en los demás, personas que le mostraban que se puede ser feliz en las condiciones mas inhóspitas si se tiene voluntad y certeza en un mañana.

Si bien no es mi tema preferido en la sobremesa, su vida es digna de leerse mil veces y de oírse cuantas veces sea necesaria hasta comprender que tuvo un porque muy valioso, una determinación envidiable y mantenía la cara erguida después de reprochar un sistema imperialista. Su amor hacia lo que creía, no se puede reflejar en 120 minutos de actuaciones galardonadas en Cannes y de música premiada con un Oscar, su amor se comprende pequeñas y valiosas acciones, cometió errores y obtuvo aciertos como cualquier persona, tiene adeptos como Carlos Violante y Silvia Rabago y tiene a otros como yo, que aun en contra de su voluntad lloran una muerte injusta y repiten al unisonó “¡Grande eres, Che”!

Anuncios

7 pensamientos en “Che

  1. hii!! k onda niña
    la vdd no he terminado de leer
    esta entrada pro ahorita lo termino solo decir k esa pelicula si es muy interesante ai nos vemos ehhh

    “SI YA NO PUEDE IR PEOR
    HAS UN ÚLTIMO ESFUERZO Y
    ESPERA KE SOPLE EL VIENTO
    … A FAVOR…”

    (o.O)!!

  2. prometo leer todo, sabes que me gusta leerte 🙂
    ja, ironicamente he comenzado mi habito de leer ;s aunque poco es el tiempo que me queda por la escuela..
    empeze con paulo cohelo, y ahorita con cien años de soledad.. que me parece aburrido¬¬ pero ya lo empeze ahora lo termino, espero y que se ponga bueno, en fin tengo que hacer tarea.

  3. Hola… Me acabo de enterar que te gusta leerme, como tu te enteraste de que fumo… Que dia, hermoso.

    No me agrada Paulo Coelho, como tampoco me agrada Octavio Paz (tenia que decirlo).

    Lee… es lo unico que representa a la totalidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s