El vino y el pan

Primero pensé que cada quien eras tú, que yo era tu, que yo había hecho, dicho, deshecho con total certeza, que había vivido bajos mis propios márgenes e ignoraba todo lo que se escapara de ello, y la mente se me comprimía cuando no podía explicarme lo que estaba pasando, y deje de creer en mí.

Después dije que eras lo mejor de cada quien, que todos éramos un todo y que te formábamos, la individualidad se me escapo hasta convertirse en brutalidad y tampoco eso me satisfizo… ¿Porque entonces de donde surgía el todo, si el todo siempre había existido? Porque formabas parte de aquello en lo que yo creía, pero no lo eras en su totalidad porque lo rebasabas, porque tu concepto escapa a mi realidad.

Porque en mi fanatismo de igualar a la diferencia, olvide que alguien creía en mi más de lo que yo misma pudiese hacerlo, porque en el afán de igualar, se me fue a la mierda la humildad. Por eso cuando me llamaste, no supe como contestar, por eso cuando me sorprendí rezando, seguí, por eso cuando sentí paz en lo que yo negaba, me asuste, por eso cuando alguien empezaba a hablar de ti, lo seguí y me gusto lo que escuche.

Sentí que algo más fuerte que yo, me jalaba, me empujaba, me perseguía, me daba el tiempo, me daba el espacio y desaparecía… Bien, creo en ti, porque antes de creer en Dios debo de creer en mí misma, y yo lo estoy empezando a hacer, creo que existes.

Anuncios

10 pensamientos en “El vino y el pan

  1. Muy bien, pichona. Me alegro de lo que leo hoy.
    Obviamente lo importante es la fe en vos misma, conocerte y querete, nadie te va a conocer de verdad ni a querer si vos misma no lo hacés.
    La otra fe, es un recorrido super interesante de vivir y de observar en el otro.
    Eso le digo a mi hija de siete: no te importe si tus padres son ateos, hemos llegado a esto después de mucho andar y ni siquiera sabemos si estamos en lo cierto. Es nuestro hoy, muy honesto y muy reflexionado, eso sí, pero es el hoy. Vos tendrás que hacer tu propio camino, descubrir sola qué existe y qué no, y yo voy a estar maravillada de contemplar tus recorridos y descubrimientos. Ese procesos es lo que vale, para mí, y hacerlo desde la honestidad, sin miedos ni prejuicios, ni mas condicionantes que el amor y el respeto.

  2. La otra parte de mi: Gracias.

    La Candorosa: Gracias… Quizás lo único que tengo que hacer, es ser y dejar de compricarme la existencia. ¿Verdad?

    Ashiku: Me alegra que le haya gustado lo que leyo hoy. Me parece que educas de maravilla a tu hija, ojala mas pensaran así y no impusieran una religión desde el principio, desde el primer respiro.

  3. Mmm, me cuesta creer que no creyeras en vos misma. Pero que se yo, el cambio comienza por uno… Pero siempre pense que somos lo que somos porque bueno… eso elegimos, si elegimos cambiar. El cambio es real? O es solo reprimir? O por fin nos mostramos como somos realmente. Quizas sea como el alcoholismo, podemos dejar de tomar pero nunca dejaremos de ser alcoholicos.

    Saludos

  4. Muerta: ¿Por qué te gusta creer que no creia en mi misma?

    Creo que el pasado en el pasado, revivirlo, como en mi caso o imaginar un futuro desolador es lo que hacia que mi presente fuese como los dos.

    Lucas: No, no me molesta en absoluto el comentario, al contrario, te lo agradezco, yo con los signos de puntuación desde siempre he sido una catastrofe.

  5. Lo que es la juventú… Me rompí la cabeza pensando qué quería decir Lucas, qué le hacía flata al blog, jajajajaja!

    Che, nena, te noto bieeeeen!!! Qué alegría!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s